DIRECTORIO DE CULTOS

PREFACIO

La adoración es fundamental para la misión de la Iglesia Cristiana. Adorar a Dios es practicar nuestra obediencia al Dios que se ha revelado a nosotros, y que no ha llamado y reclamado como su pueblo. En adoración la iniciativa procede de Dios y el enfoque del culto está en Dios. Dios, y su obra redentora y creativa son el objeto y sujeto de adoración. Adorar es promulgar el evangilio en su plenitud y sencillez.

En cultos de adoración descubrimos y expresamos nuestra identidad como pueblo de Dios; participamos en la obra redentora que continúa en el mundo; y nos ofrecemos de nuevo al Dios que nos creó, nos redimió y nos sostiene. Adoramos porque somos seres humanos y Dios es Dios.

El carácter dominante de adoración cristiana es alabanza. Por la naturaleza de su ser, por lo que ha hecho y lo que El ha prometido hacer, es propio para nosotros alabar a Dios por el amor constante que es su atributo esencial.

La adoración cristiana se hace en el nombre, poder y libertad de Jesucristo. Jesús ofreció una adoración perfecta a Dios por su nacimiento, vida, muerte y resurrección, y los cristianos somos libres de participar en esta perfecta expresión de alabanza. Así la vida y ministerio de Jesucristo es el centro de adoración cristiana, y todo acto de adoración cristiana procura reflejar y formarse por esta vida y ministerio. Jesucristo es la Palabra Viva cuya presencia y espíritu hacen válida toda adoración cristiana.

Como seres humanos adoramos porque sentimos una necesidad. No somos suficientes solos, y nos sentimos completos y satisfechos a través del encuentro que tenemos con nuestro Creador en el acto de adoración. Alabar a Dios es ser completamente humano.

Los cristianos podemos adorar a Dios en cualquier tiempo porque todo tiempo hemos sido redimidos por El en Jesucristo. Desde el principio de la adoración cristiana, sin embargo, un día ha sido apartado para la adoración pública, el día del Señor. Este día es el primer día de la semana y fue designado como el día propio para adoración pública para los cristianos porque fue el día en que Jesucristo fue levantado de la muerte. Fue en el primer día de la semana que los seguidores de Jesús descubrieron la tumba vacía y encontraron al Señor resucitado. Así, el día elegido para la adoración cristiana es un recuerdo de la resurrección de Jesús. Cada domingo es celebrado por los cristianos como día de resurrección. Cada acto de adoración pública se entiende como una celebración de la victoria de Dios que se realizó en la resurrección de Jesús el Cristo.

El día del Señor también conmemora el primer día de creación. Fue en el primer día de la semana cuando empezó su creación, y de tal manera empezó su nueva creación en el primer día. Así, este día se ve como básico a todo bien. Dios creó el mundo y anunció que fue bueno, y en Jesucristo Dios redimió al mundo y reafirmó de nuevo su bondad. Los cristianos adoramos en el día del Señor, recordando y celebrando la creación y redención de Dios. Dios creando el mundo y proclamando que fue bueno y su acción decisiva en hacer todas las cosas nuevas y buenas. Al separar un día como día del Señor los cristianos proclamamos la verdad - Jesucristo es Señor de toda la creación.

I. LA ADORACION PUBLICA A DIOS

Dios por medio de Jesucristo redime a individuos hacia una relación con El y con otros como miembros de la Iglesia, que es el cuerpo de Cristo. La adoración cristiana, por lo tanto, se entiende sobre todo como un acto comunal o colectivo. Esto quiere decir que la individualidad del cristiano encuentra su significado como parte de la comunidad de fe y que la adoración individual nunca es entendida como aislada de la fe y alabanza de la comunidad. Además se debe enfatizar que la adoración individual o privada es una parte esencial de la vida cristiana y es necesaria para que la adoración comunitaria encuentre su significado más profundo en su integridad plena, como la adoración comunitaria es necesaria para que la adoración privada tenga su sustancia y forma apropiadas. La adoración publica de la iglesia también da dirección, enfoque y forma a los cultos familiares. Sus actos de adoración son guiados por los cultos comunitarios y la familias reconocen que su adoración se hace por personas que son miembros de una comunidad de adoradores. Queremos fomentar los cultos familiares. El estudio bíblico, el canto, la oración y el testimonio personal son partes vitales en los cultos familiares.

A. Orden en la Adoración Pública

Es necesario que los grupos cristianos piensen sobre el orden de sus actos de adoración. Orden y diseño son necesarios, no por que el culto es un acto social en el cualciertos procedimientos acordados son críticos por acción responsable de un grupo, sino porque Dios escogió una forma específica por medio de la cual realizó su último acto de revelarse: la encarnación, cruz, resurrección y ascensión de Jesucristo.

Por toda la historia del movimiento cristiano, el orden y diseño han sido importantes para la adoración pública. Además, ciertas formas y diseños para adoración comunitaria han surgido y se han adoptado por los cristianos bajo el liderazgo del Espíritu Santo. El diseño báscio ha tenido como centro la alabanza y las oraciones del pueblo de Dios, la proclamación de la Palabra de Dios y la celebración de los sacramentos. Este énfasis ha recibido orden y expresión especiales, de manera que un drama distintivo y litúrgico se ha desarrollado que es comprendido de varios elementos y acciones relacionados unos con otros y con el propósito pleno de adoración.

Pero sin embargo, no hay ningún orden o diseño (“correcto” o “perfecto”) para los cultos públicos. Más bien, las personas encargadas de diseñar la adoración comunitaria deben considerar lo que es apropiado para un gurpo en especial en base de sus situaciones específicas, conjuntamente con el propósito y el intento de los cultos de la iglesia, y la tradición litúrgica de la denominación.

El culto público siempre debe ser un servicio del pueblo. Los adoradores no son espectadores observando lo que unos pocos hacen, sino son participantes que, con el líder del culto, están ocupados en un acto mutuo de un encuentro entre Dios y su pueblo escogido. Los líderes de los cultos deben darse cuenta que son adoradores también, y su función es procurar que todos los presentes adoren a Dios.

El culto no debe ser ordenado de manera que prohibe la espontaneidad en la adoración. Es apropiado diseñar el culto para anticipar la espontaneidad. Una variedad de luecutras significativas para los adoradores pueden ser incorporadas en el culto, y expresiones genuinas y naturales de alabanza y confesión deben ser fomentadas.

La Iglesia Presbiteriana Cumberland nunca ha adoptado una litúrgia oficial. La responsabilidad de diseñar los cultos públicos para los grupos cristianos descansa sobre los tribunales. En el caso de la congregación local, es el consistorio, bajo el liderazgo del pastor, que es responsable para organizar los cultos. Los miembros de otros tribunales son responsables para elaborar los cultos que son patrocinados por este tribunal particular.

Los ministros de la Palabra tienen responsabilidades especiales para el orden en los cultos públicos. Son educados en la historia y teología de adoración cristiana y se espera que ejerzan un liderazgo para todo lo que diseñan y dirigen en los cultos comunitarios.

B. Actos Ordinarios de Adoración Pública

Las personas que diseñan y participan en adoración colectiva deben respetar los actos que los cristianos históricamente han encontrado son expresiones válidas y necesarias para su alabanza. Estos actos nos ayudan a acordar y entender lo que debemos hacer y decir al encontrarnos en los cultos.

1) Alabanza a Dios. Adorar a Dios incluye alabar a Dios. Los cristianos adoramos a Dios por quien es, por lo que ha hecho, hace y hará. Alabamos a Dios porque El es soberano de toda la vida.

2) Confesión de Pecado. Aunque los cristianos somos redimidos y adoramos a Dios como parte de la comunidad de fe, el pecado es una parte de nuestra vida todavía. La adoración cristiana ha provisto tradicionalmente ocasiones cuando los cristianos pueden reconocer y confesar sus pecados a Dios.

3) Proclamación. Cuando los cristianos adoran, el evangelio debe ser proclamado. El evangelio significa buenas nuevas y se centra en lo que Dios ha revelado a su pueblo a lo largo de la historia humana, especialmente su última revelación en Jesucristo. En los cultos, los cristianos anuncian y escuchan las buenas nuevas del amor, gracia, juicio, reconciliación, perdón, misericordia y llamado de Dios a su servicio.

4) Afirmación de Fe. Declarar la fe que es la creencia de la comunidad es una parte normal del culto cristiano. Dicha fe da forma a la vida de los adoradores y expresión a la esperanza y expectativa que es parte de la vida cristiana.

5) Ofrendas. La alabalnza del pueblo de Dios es incompleta sin el acto de ofrendar. Seguramente es bueno acordarnos que en la adoración Dios se nos ofrece de nuevo. Tambien, en el culto, los adoradores nos ofrecemos a Dios para ser moldeados, alentados, dirigidos y cambiados por Dios, y presentamos nuestras ofrendas a Dios para que sean bendecidas y usadas por El.

6) Compromiso y Comisión. La adoración comunitaria nunca debe perder contacto con el mundo. En el culto los creyentes consideran todo el mundo y son animados para noverse en el mundo para servir a Dios y participar con El en la redención contínua del mundo. En los cultos los que asisten pueden responder en hechos de arrepentimiento y fe y comprometerse al servicio de Dios y otros humanos en el nombre de Jesucristo. Es muy necesario incluir actos de compromiso y comisión en los cultos públicos.

7) Celebración de los Sacramentos. Los sacramentos de la Cena del Señor y el Bautismo son actos simbólicos del amor sacrifical de Dios que son medios por los cuales la gracia de Dios es disponible para nosotos. Los sacramentos dan una forma especial de adoración de los cristianos y son los principales signos del pacto de gracia.

Aunque es posible incluir todos estos actos en un culto de adoración, no es necesario incorporar todos para expresar una adoración válida. En un periódo de tiempo, sin embargo, todos los actos mencionados arriba deben ser expresados y los líderes responsables para elaborar los programas deben procurar incluirlos.

C. Fuentes Básicos para los Cultos Públicos

Las fuentes usadas por las personas que diseñan los cultos deben ser examinados a la luz del propósito y el intento de adoración en sí. Históricamente las fuentes empleadas por la iglesia son las siguientes:

1. Las Sagradas Escrituras. Las Sagradas Escrituras son la Palabra escrita de Dios y tienen un lugar preminente en todos los aspectos de la vida de los cristianos y en la vida de la iglesia. La lectura de las Sagradas Escrituras debe ser una parte de cada culto público.

Las personas responsables para la lectura bíblica en el culto deben familiarizarse con anticipación con el pasaje seleccionado y leerlo de tal manera que es oído y entendido por todos los adoradores. Las lecturas bíblicas deben ser seleccionaldas para que se lea todo el testimonio de las Escrituras sobre un período de tiempo como parte de la adoración.

Además de las lecturas bíblicas en el cuelto, ciertos textos son recursos fundamentales para la apertura del culto (llamado a adorar), la invitación de celebrar los sacramentos, la afirmación del perdón, la benedición, la oración y proclamación. Las mismas Sagradas Escrituras proclaman la Palabra de Dios.

2. Las Oraciones. Orar es inseparable de la vida cristiana. Ser cristiano es orar y participar con otros en la oración. Así la oración es un aspecto esencial en la adoración cristiana. Los cristianos no oran principalmente para recibir algo de Dios, sino oran como cristuras que dependen de Dios como el Creador. Los propósitos primarios de la oración son:
1. Entrar en la presencia de Dios y experimentar de nuevo su juicio, gracia y poder;
2. Alabar a Dios;
3. Invitar a Dios a entrar a su vida y mundo.

Toda oración en los cultos púlbicos se ilustra por el Padrenuestro. Su uso par costumbre como una parte vital del culto debe ser fomentado, y la naturaleza y carácter del Padrenuestro debe servir como guía para toda oración.

Los cristianos también disponen de las oraciones que han sido transmitidas a través de la historia de la iglesia para usar en los cultos y para servir de guía para las otras oraciones que forman parte de la adoración. Las oraciones de la “gran nube de testigos” alrededor de nosotros son nuestras oraciones también, de manera que hace posible la participación de todos los santos.

Es propio formular nuevas oraciones para los cultos que se basan en la tradición de oraciones y van aumentando. Pero, si se formulan nuevas oraciones o se renuevan las oraciones antiguas, lo que es más importante es estar de acuerdo con las oraciones tradicionales de la iglesia. No importa si las oraciones son por escrito o no. Lo que sí es importante es que las oraciones sean preparadas y oradas de tal manera que todos los presentes puedan participar en ellas.

La oración cristiana incluye las siguientes partes: alabanza a Dios, confesión de pecados, acción de gracias, intercesión a favor de los demás, suplicación y entrega de vida, y la ofrenda de nosotros mismos y nuestros dones.

3. La Música. La información más antigua de la comunidad cristiana aclara que la música fue una parte integral de la adoración entre los creyentes. Fue la costumbre significativa cantar sus alabanzas y oraciones. La música anima a los adoradores ofrecer a Dios su adoración de una manera más completa. Es imperativa que la música provea el ambiente en el cual los creyentes puedan fijarse en Dios y su voluntad, experimentar la presencia de Dios, y adorar a Dios en espíritu y en verdad.

Se debe tener mucho cuidado en seleccionar la música, considerando la calidad de la música y su conveniencia para la adoración cristiana y los participantes particulares.

4. Los Himnos Espirituales y Cánticos. Por todos las edades los cristianos han cantado su fe como parte de su alabanza. Los himnos espirituales y cánticos varían en contenido y enfoque y pueden ser usados en diferentes actos de adoración: alabanza, confesión de pecados, proclamación, decisión y afirmación de fe. Al seleccionar estos recursos de adoración, debe tener cuidado en examinar el texto a ver si expresa algún aspecto de las verdades bíblicas y si es conveniente para la gente que va a cantarlo.

5. El Sermón. En la adoración pública, el sermón es el acto central de la proclamación. Su propósito es presentar algúnaspecto del evangelio de tal manera que todos los presentes serán animados de nuevo por las buenas nuevas de Dios para entregar sus vidas al Señor y obedecer a su llamado. Los sermones se basan en y son formados por las Escrituras. En la preparación de sermones, es necesario ser guiado por toda la Sagrada Escritura para que todas las fases del evangelio sean proclamadas. La selección ordenada de los textos bíblicos que apoyan la predicación es muy importante. La preparación y presentación de los sermones son aspectos importantes en la comunicación.

6. Los Credos. Los credos son medios para expresar lo que la comunidad de fe cree. La Biblia contiene una declaraciones que resumen las creencias de varios grupos de adorantes. Unos textos usados en los cultos públicos son: Dueteronomio 6:4-5; 1 Corintios 15:3-7, Deuteronomio 26:5-9 y Filipenses 2:6-11. Los credos antiguos conocidos como “el Credo de los Apóstoles” y el Credo de Nicea sirven bien todavía. Además, otros credos han sido elaborados que pueden ser utilizados en los cultos para expresar la fe personal y corporada. Es propio para los cristianos escribir nuevos credos, mientras que estén de acuerdo con el testimonio biblico.

D. Posibles programas para los cultos públicos.

Aunque no hay un programa y orden de cultos quee sea apropiada para todos los cristianos, hay un modelo clásico de culto público que sirva de guía para toda nuestra adoración. Dicho modelo se basa en la acción de Dios y nuestra respuesta a Dios. Los siguientes programas para los cultos fueron elaborados según esta forma. El primer programa incluye la celebración de la Cena del Señor porque la Santa Cena es un acto de expresión especial a toda adoración cristiana.

1) Un Culot que incluye la Santa Cena.

Preludio
El culto de adoración empieza mientra que los cristianos se reunen pora adorar a Dios. La música escogida para el preludio debe crear un ambiente en el cual el pueblo fija su atención de Dios y en su reino. Los adoradores deben ser instruídos que el preludio es una parte del culto. No es un tiempo transitorio para prepararse para el culto. Tal vez, puede ser útil timbrar antes del preludio como señal del líder que el culto empieza. También el director del culto puede anunciar, “Adoremos a Dios” antes del preludio.

Llamado a Adoración
El llamado a adorar es la lectura de un texto corto de la Biblia que da un enfoque en Dios y nuestra relación con El. El modelo en los cultos presbiterianos es Salmo 124:8, “Nuestro socorro está en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.” Hay muchos otros textos que son apropiados y unos se pueden leer antifonalmente. Pero los textos escogidos deben enfatizar el por qué los adoradores se han reunido. No es aconsejable usar otros materiales fuera de las Sagradas Escrituras, pero si lo usan, deben hacerlo con cuidado del contenido.

Himno de Alabanza
El propósito dominante del culto cristiano es alabanza que es la respuesta gozosa del pueblo de Dios por su don inefable en Jesucristo. Es muy apropiado, entonces, que el pueblo cante su alabanza a Dios después del llamado a adoración. El texto y la melodía del himno deben conducir a los creyentes a exaltar la grandeza, majestad, amor y bondad de Dios.

Oración de Adoración
Por lo general, la oración que sigue al himno continúa el tema de alabanza y adoración. Se debe ejercer mucho cuidado en formar la oración de adoración acordando que las otras oraciones en el culto tendrán otro énfasis.

Confesión de Pecados y Afirmación del Perdón
La confesión de pecados y la afirmación del perdón son partes integrales del culto cristiano como son partes integrales de la vida cristiana. Históricamente este acto se encuentra en el programa después del acto de adoración o antes de la Santa Cena. Es propio llamar a los adoradores a confesarse por medio de unos textos bíblicos. La oración de confesión sigue y puede ser más efectiva cuando oran al unísono. Si es una oración del líder debe ser estructurada de tal manera que todos puedan participar a conciencia.

La confesión de pecados debe ser seguida por una fuerte afirmación del perdón de los pecados. Hay textos bíblicos que proveen el mejor recurso para esta afirmación, y no necesitan más comentarios. Un ejemplo es 1 Juan 1:9 “Si confesamos nuestros pecados, Dios es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.”

Respuesta de Alabanza

Una respuesta de alabanza sigue naturalmente el acto de confesión y a la afirmación del perdón. Esta respuesta puede tomar varias formas. Salmos y cánticos de la Biblia u otros se han usado para este propósito.

Lecturas tomadas (de los Salmos) son seguidas por cantar el (Gloria al Padre) u otra respuesta de alabanza.

Las Lecturas Bíblicas
Leer, proclamar y escuchar la Palabra de Dios constituyen el segundo movimiento mayor en el orden de adoración. Nos reunimos para oír la Palabra del Dios dirigida a nosotros por la lectura bíblica y la predicación del sermón. Así, la proclamación tiene el primer lugar en el culto.

La lectura de la Palabra de Dios es segunda en importancia a la proclamación de la Palabra. Quien es responsable para leerla debe prepararse adecuadamente y poseer el don de leerla bien. Al seleccionar el texto o los textos bíblicos para ser leídos, debe tener cuidado en proveer a los adoradores con todos los temas y doctrinas de la Palabra de Dios.

Se recomienda el uso de un leccionario para los cultos públicos. El leccionario es un orden sistemático de las Sagradas Escrituras que procura presentar en las lecturas bíblicas los temas variados de la Biblia y proveer una base para la proclamación del sermón. Tradicionalmente se elaboran los leccionarios alrededor del año cristiano y se recomiendan ciertas lecturas para cada domingo. Es aconsejable para las personas que diseñan los cultos de adoración producir un leccionario para el uso de la iglesia.

La lectura de las Sagradas Escrituras puede ser precedida por una “oración para iluminación.” que pide la ayuda de Dios para poder recibir su Palabra. También es apropiado separar las lecturas bíblicas con una antífona, cántico o himno.

El sermón sigue a la última lectura biblica y generalmente se basa en una de las lecturas. El predicador debe ejercer mucho cuidado para que el sermón no viole la integridad del culto ni trasunte el testimonio bíblico. Una oración de alabanza termina el sermón.

Afirmación de Fe o Credo
La afirmación de fe por los creyentes ha sido una parte céntrica del culto público desde los primero años del movimiento cristiano. Históricamente rezar el credo o dar un testimonio personal de afirmación de fe fue fundamental para que los adoradores fueran admitidos a la mesa del Señor. Unicamente las personas que estuvieron dispuestas a afirmar, “Yo sí creo . . .”, se les permitió participar con el pueblo de Dios en el sacramento de la Santa Cena. Tambien, el credo o afirmación de fe es una respuesta al escuchar la Palabra de Dios. Además un himno apropiado puede cantarse para expresar las creencias o la fe de los participantes.

Las Oraciones del Pueblo
La afirmación de fe del pueblo es naturalmente seguida por las oraciones del pueblo. Son oraciones dirigidas por el pastor o laico que terminan de tal manera que todos pueden responder aon un “Amén.” Las oraciones del pueblo incluyen acción de gracias súplicas, intercesión y concluyen con el Padrenuestro. La acción de gracias eleva una expresión de gratitud que es común a todos los creyentes presentes y puede incluir una expresión de aprecio por la iglesia. Suplicación se enfoca en las necesidades de los adoradores tanto individual como de grupo. La intercesión incorpora la necesidades ya conocidas de las personas ausentes, especialmente las necesidades espirituales de las personas que no son cristianas. El Padrenuestro es el patrón de todas las oraciones cristianas y enseña a todos a orar según las enseñanzas de Jesús y su entendimiento de la oración.

La Presentación de Ofrendas
Históricamente la ofrenda fue una parte dul culto cuando los elementos de pan y vino fueron presentados para ser usados en la Cena del Señor. Todavía es apropiado traerlos a la mesa del Señor, o si la mesa ya ha sido preparada con los elementos puestos, ahora éstos se preparan para la Santa Cena que sigue.

En esta parte del culto dinero y otras ofrendas se presentan. Dar nuestro dinero se ve como un acto de adoración, un símbolo de nuestro compromiso como individuos y cuerpo para servir en la obra redentora de Dios en el mundo. Aunque no haya dinero par ofrendar en esta parte del culto, algún acto de darse de sí mismo es apropiado en este servicio. Se canta la doxología en un acto de alabanza después de ofrendar y se concluye con una oración de dedicación de las ofrendas.

La Celebración de la Cena del Señor
La celebración de la Santa Cena es central a la adoración cristiana. En este acto litúrgico una presentación visible de la Palabra acompaña la proclamación. Juntos, el sermón y el sacramento, testifican de las acciones redentoras de Dios en la muerte y resurrección de Jesús. Siempre es apropiado incluir el sacramento en el culto público. Al celebrar la Santa Cena, las personas encargadas del culto deben ser guiadas por los actos tradicionales que han acompañado esta parte necesaria de adoracion. Estos actos pueden identificarse bajo nombres diferentes o agruparse bajo diferentes dítulos, pero los actos esenciales son los siguientes:
a) La invitación a la Mesa del Señor. El (ministro) que dirige la congregación en la celebración de la Santa Cena invita a todos lo que creen en Jesucristo como Señor y Salvador a participar en la celebración.

b) Las palabras de institución. Los pasajes bíblicos que establecen la autoridad para esta celebración se leen por el encargado para oficiar en la mesa del Señor. Unos textos apropiados se encuentran en 1 Corintios 11:23-32, Mateo 26:20-30, Marcos 14:19-26 y Lucas 22:14-22. Otros textos bíblicos relacionados con el encuentro de Jesús con sus discípulos después de la resurrección se pueden usar para este propósito.

c) La oración de acción de gracias. Esta oración incluye una expresión de gratitud a Dios por Quien es y por lo que ha hecho en Cristo Jesús, un llamado a Dios para enviar al Espíritu Santo sobre los elementos y el pueblo, y la entrega de las vidas presentes a Dios para su servicio.

d) La preparación de los elementos. La acción en esta parte de la litúrgia es muy significante. El hecho de partir el pan y servir el vino nos acuerdan dramáticamente que el cuerpo de Cristo fue partido y su sangre derramada por nosotros. Es importante que estos actos sean hechos en una forma visible para todos los presentes. Un pan de tamaño suficiente es necesario para partir, un cáliz y un frasco es necesario son necesarios para servir el vino en copitas. Después de servir el vino se puede elevar una copita para que todos los presentes puedan ver el vino. Si se omite el servir publicamente las copas, aún se puede elevar el cáliz.

e) La participación. Diferentes formas de distribución de los elementos del sacramento se han desarrollado en la iglesia las cuales son apropiadas. Los presbiterianos cumberland han seguido un procedimiento tradicional de servir a los adoradores en las bancas. Utilizando este método, el pastor puede tomar de los elementos y servir a los ancianos. Después los ancianos sirven a la congregación. O el pastor y los ancianos pueden servir a los demás primero y luego servirse.

Otro método usado es invitar a los miembros de la congregación a pasar adelante para recibir los elementos del pastor y los ancianos. También, pueden invitar a la congregación a pasar adelante y sentarse en una mesa mientras que los miembros del consistorio les sirven. En cualquier caso, los creyentes pueden estar de pie, sentados o arrodillados.

Hay congregaciones para prefieren unar una copa común y un pan de los cuales todos participan. Otras congregaciones usan la copa común sólo para el pastor y los ancianos.

f) Oración posterior al sacramento. Una oración de albanza, compromiso e intercesión puede concluir la participación en el sacramento, seguido por un himno apropiado.

g) La despedida, exhortación, bendición. La adoración comunitaria puede concluirse con una despedida que señala la terminación del culto, con una exhortación al pueblo a ir al mundo para actuar como el pueblo de Dios, o con una bendición sobre el pueblo. También puede hacerse una combinación de todos tres, teniendo en cuenta los textos bíblicos para este acto.

Postludio
Como el preludio, la música para el postludio debe ser seleccionada según la ocasión. Además es una parte del culto y se debe pedir a todos quedarse y poner atención con reverencia. Es aconsejable escoger un postludio brene. Si el postludio no se entiende como parte de adoración, es mejor quitarlo del programa y terminar con la bendición.

Los Anuncios
Las personas encargadas para elaborar los programas de los cultos necesitan estudiar cómo hacer los anuncios necesarios sin perjudicar el ambiente de adoración. Algunas congregaciones publicarán todos los anuncios en el boletín y esperaran que los miembros los lean sin mencionar ningún anuncio en el culto. Otras congregaciones decidirán hacer verbalmente los anuncios antes de empezar el culto, y otras los harán después del culto. Las congregaciones que hacen los anuncios durante el transcurso del culto deben hacerlo sin interrumpir el espiritu de adoración. Una posibilidad es hacer los anuncios inmediatamente antes de las oraciones del pueblo para incorporar las preocupaciones de los anuncios en las oraciones. Cuando se hacen los anuncios como parte del orden del programa, deben limitarlos a los anuncios relacionados estrechamente a la misión de la congregación y las necesidades de los miembros de la comunidad de fe.

2) Un Culto sin la Santa Cena
El Preludio
El llamado a Adoración
El Himno de Alabanza
El llamado a Confesarse
La Confesión de Pecados
La Afirmación del Perdón
La Lectura de los Salmos
La Gloria Patri
La Oración para Iluminación
La Lectura Bíblica
El Sermón
La Ascripción de Alabanza
El Credo
El Himno
Las Oraciones del Pueblo
La Ofrenda
La Doxología
La Oración de Dedicación
El Himno
La Bendición

3) Segundo Culto sin la Santa Cena
El Preludio
El llamado a Adoración
Oración de Alabanza
El Himno de Alabanza
La Confesión de Pecados
La Afirmación del Perdón
Una Lectura Antifonal
La Gloria Patri
Invitación a Ofrendar
La Ofrenda
La Doxología
La Oración de Dedicación
La Oración para Iluminación
Una Lectura Bíblica
Las Oraciones del Pueblo
El Sermón
El Himno de Consagración
La Bendición
Una Oración en Silencia
El Postludio

4) Tercer Culto sin la Santa Cena
El Preludio
El Llamado a Adoración
El Himno Procesional
Las Oraciónes: Adoración (de pie)
Confesión de Pecados (sentados)
La Afirmación de Perdón
Un Salmo
La Gloria Patri
Una Lectura Bíblica
Una Antifonal
El Sermón
El Credo
La Ofrenda
Las Oraciones del Pueblo y el Padrenuestro
Un Himno
La Bendición
El Postludio

E) Los Cultos Informales

Hay varias ocasiones fuera del día del Señor cuando los cristianos se congregan para adorar a Dios. Las familias pueden tener sus cultos hogareños. Hay reunionesy programas que incluyen un tiempo para adoración. Durante la semana diferentes oportunidades se presenta para que los cristianos se runan para orar y alabar a Dios. Las siguientes guías son recomendadas para el uso voluntario.

El Culto 1
El Preludio
Un Texto Bíblico Breve
Un himno
Una Lectura Antifonal
La Gloria Patri
Otra Lectura Bíblica
Oraciones
Un Himno
La Bendición
El Postludio

El Culto 2
Un Texto Bíblico Breve
Un Himno de Alabanza
La Confesión de Pecados
La Afirmación del Perdón
La Doxología
Una Lectura Biblica
Música Especial
Oraciones Un Himno
Un Tiempo de Reflexión en Silencia
La Bendición

El Culto 3
El Preludio
El llamado a Adoración
Un Himno
Una Lectura Bíblica
Un Comentario Breve sobre el Texto
Unas Oraciones
Un Himno
Una Oración Final

El Culto 4
Un Himno
Una Lectura Bíblica
Un Comentario Breve sobre el Texto
Una Oración en Silencia
El Padrenuestro
Una Despedida

F. El Liderazgo en la Dirección de los Cultos

Un liderazgo pensativo, responsable e imaginativo es muy importante en la adoración pública, y un liderazgo débil, descuidado y mal preparado puede dismunir la adoración del pueblo de Dios. El propósito del iderazgo en los cultos es habilitar a los adoradores a unirse en su alabanza y homenaje a Dios, participar en el drama litúrgico, y responder en obediencia al reclamo de Dios sobre sus vidas. El líder dirige al pueblo con respecto a las acciones o palabras.

No hay un sólo método para conducir los cultos de adoración; dependerá mucho de la situación y de los responsables para el liderazgo en la iglesia. La regla general para los líderes es hacer y decir solo lo necesario, para que los adoradores puedan estar seguros de las acciones que seguiran y de lo que han de decir. Unas pautas adicionales de conducta para los líderes de los cultos son:
a) Presentarse como un adorador junto con los demas;
b) Evitar cualquier acción o comentario que llame la atención a su persona como líder o distraiga al pueblo del culto;
c.) Ser directo y fuerte en su liderazgo;
d) Planear con cuidado todos los comentarios y actos;
e) Aprender a dirigir en forma no verbal;
f) Y hacer uso del lenguaje históricamente litúrgico en dirigir.

Por lo general, el pastor es la persona más activa en la dirección de los cultos, pero no se debe limitar este liderazgo los ministros ordenados. Hay miembros de la congregación que pueden funcional como directores de los cultos y se deben apoyar para hacerlo. El coro y las personas que tocan los instrumentos proveen un liderazgo en esta parte musical del culto, y otros laicos pueden proveer otras clases de liderazgo. Es muy importante, sin embargo, que los líderes de los cultos sean preparados.

Símbolos y Vestuarios

A través de los siglos los cristianos han usado símbolos y vestuarios para ayudar en la adoración. Las iglesias pueden escoger de una variedad inmensa de símbolos, o crear los suyos, propios, para los cultos. Lo que es importante en el uso de los símbolos es que se entienda el significado y la función de cada uno.

El vestuario llevado por los directores de los cultos puede enriquecer la adoración corporal. Las togas llevadas por los miembros del coro y vestimentos litúrgicos llevados por el pastor pueden tener un propósito útil cuando se explica y se entiende este propósito. El vestuario debe simbolizar la función del líder del culto y puede desviar la atención de la congregación del individuo hacia la responsabilidad que la persona cumple a favor de los adoradores.

G. El Coro, Los Músicos y El Culto

El coro principal para cantar en los cultos es la misma congregación. Cuando hay un coro auxiliar para proveer un liderazgo litúrgico los miembros del coro deben considerarse como adoradores que ofrecen sus talentos especiales a Dios para que la congregación pueda cantar y adorar mejor. Cuando un coro canta una antífona, está representando a la congregación como hacen los pastores cuando oran o predican.

Los directores de coros y otros usicos músicos tienen conocimientos que son importantes en planear y conducir los cultos publicos. Deben colaborar estrechamente con los pastores y otros que diseñan los cultos. Los pastores y los músicos deben trabajar creativamente juntos, compartiendo sus conocimientos y aprendiendo unos de otros.

H. El Año Cristiano y los Cultos

Como los cultos de adoración se desarrollaron en la comunidad cristiana durante los primeros siglos, un intento ordenado fur hecho para asegurar que la iglesia en su adoración representara el evangelio completo y el alcance total de la verdad cristiana. El resultado de estos intentos se conoció como el año cristiano. Los temas principales del añocristiano son el nacimiento, ministerio, pasión y resurrección de jesucristo, y el Pentecostés cuando la iglesia recibio el poder espiritual para hacer su misión en el mundo. Varias estaciones (días o semanas) fueron designados para dar atención especial a ciertos aspectos del evangelio.

Los adoradores deben ser instruídos por las estaciones cristianas y temas del año cristiano para que su participación refleje todo el evangelio.

II LOS SACRAMENTOS

El Bautismo y la Santa Cena son los dos sacramentos que fueron instituídos por Cristo y forman parte de la expresión plena de la adoración colectiva. Se entiende que son signos de la presencia de Cristo con nosotros y así pertenecen a la adoración regular de los cristianos. La importancia primaria en ambos sacramentos es lo que Dios hace y la realidad de su entrega total en y por el agua, pan y vino. Como todos los aspectos del culto, son actos corporados en el sentido más profundo, y siempre señalan la gracia salvadora de Cristo y sus beneficios ofrecidos a nosotros. Los sacramentos representan los actos de redención por Dios en los cuales somos unidos a Jesucristo y somos hechos unos en El.

El poder y significado de los sacramentos depended de la presencia de Jesucristo, el Verbo encarnado. También están vinculados a la Palabra predicada y están conectados en forma inseparable a la Palabra, encarnada y proclamada son en verdad un Verbo visible. El Verbo y los sacramentos juntos dan la forma fundamental a la adoración cristiana.

A. EL SACRAMENTO DE BAUTISMO Y EL CULTO

El Bautismo es un signo del amor de Dios para nosotros y la gracia de Cristo que se extiende hacia nosotros. En el bautismo Dios reclama a las personas como suyas y las sella como heredoeros del pacto de gracia. El bautismo significa y representa el perdón de pecados, la incorporación en Cristo, la venida del Espíritu Santo en nuestras vidas, y la muerte y resurrección a la vida nueva. Así es tando la proclamación como la afirmación. Proclama que el amor y la gracia de Dios alcanzan al pueblo antes que el pueblo pueda responder, y afirma nuestra nueva identidad como miembros del cuerpo de Cristo. El sacramento separa al pueblo del resto del munto y lo reclama como participante en el ministerio de Jesucristo.

Ninguna persona es digna por su propio mérito de recibir el don de la gracia de Dios proclamado y conferido en el bautismo. No importa si es un creyente de edad o un niño, hijo de un creyente, cada uno depende totalmente de la gracia y perdón de Dios ofrecidos gratuitamente en Cristo por su iglesia.

El bautismo es un acto de doración de parte de toda la iglesia. Entonces, debe ser administrado ordinariamente en el contexto del culto de adoración en la iglesia. Si hay una razón justa para administrar el sacramento en otro contexto además del culto regular de la iglesia, los miembros de la congregación deben estar presentes y el acto debe incluir la lectura bíblica, la proclamación, oración y la afirmación de fe de parte de la congregación.